La ciencia del sentido | La semiótica forma parte de las ciencias sociales. Como su objeto de estudio es el sentido, se sitúa en la encrucijada de ciencias tal como la sociología, la biología, la antropología, la lingüística y el management (marketing, organizacional, estratégico).

Entre lo sensible y lo social | La semiótica, aquí aplicada, pertenece a la corriente posestructuralista de la Escuela de París. Se interesa en cómo surge el sentido, sorprende, se despliega y se negocia, y luego se invisibiliza tanto desde el punto de vista sensible (individual) como social (colectivo).

Más allá de las apariencias, estructuras de sentido | La semiótica sostiene que nuestras facultades mentales pueden naturalmente captar estructuras en lo que percibimos del mundo, con el fin de hacerlo significativo. Así, podemos identificar estructuras narrativas en discursos o situaciones.

A cada desafío su solución | La semiótica propone modelos de análisis adaptados a cada tipo de realidad para entender su propósito: análisis interaccional para las prácticas, análisis narrativo para los proyectos, análisis funcional para los objetos, análisis estilístico para las actitudes, análisis tensivo para las sensaciones, etc.

El sentido depende de la experiencia | La semiótica postula que el sentido no se da socialmente (posición relativista), ni existe ya en un mundo que se trataría de descifrar (posición objetivista), ni es propio de cada uno, y por tanto indiscutible (posición subjetivista). Para la semiótica, el sentido se construye en la experiencia; en la forma en que interactuamos con el mundo que nos rodea, según lo que nos impone, propone o inspira (posición interaccionista).